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Empiezan los cambios,  o terminan las rutinas,  el caso es que casi un año después de tomar la gran decisión, las cosas empiezan a coger color, y cada día tiene uno diferente.

Hace justo un año decidí acogerme a un ERE de forma voluntaria de la empresa en la que trabajaba. ¿ Ere?  ¿ Voluntario?…

Pues sí,  últimamente se había vuelto un clásico volver de vacaciones o simplemente levantarte y leer la prensa y ver que tu empresa volvía a hacer un ERE ( no voy a entrar en lo que implica económica ni empresarialmente, porque si fuera por moralidad votaría siempre en contra).  Pues por cuestiones del destino esta vez  no me da miedo, es más, decido pedirlo voluntariamente y hacer un giro radical en mi vida.

¿Una locura? Bueno, para mí lo que es realmente de locos es vivir la vida dejando pasar los días, días que no son infinitos. No es que no estuviera contenta con la vida que llevaba; tenía un buen puesto de trabajo, familiares y amigos que me quieren, salud, un bonito apartamento, un coche, un ropero llenito de vestidos, bolsos y zapatos,… y justo todo esto es lo que me hace pensar… ¿ Y ya está?, ¿ toda mi vida cabe en un armario o en 50 metros cuadrados?

¿Quieres  vivir el resto de tu vida así ? Pues no,  no quiero. Creo que he tenido suficiente de momento viviendo este tipo de vida, que aunque ha sido maravillosa, ya ha dejado de emocionarme. Con esto no quiero decir que mi vida haya sido un asco, todo lo contrario, he vivido como he querido y por fortuna siempre he conseguido casi todo lo que me he propuesto. Pero ahora mis objetivos son otros: desprenderme de la rutina y llevar el corazón como estandarte, quiero rompérmelo y que me lo rompan mil veces, que mil y una vez más se recompondrá. No  pretendo encontrarme a mí misma, porque si después de 40 años me encontrara con otra persona me acojonaría, aunque sí tengo claro que después de esta aventura, nada será igual , seguiré siendo la misma persona, pero reforzada. Me escapo durante un tiempo de los colchones de látex en los que no es posible conciliar el sueño, de la comida abundante sin nutrientes, de pechos enormes con corazones raquíticos, de polvos sin amor,….

Ah… ¿Y cuál es la aventura ? Pues está por escribirse.  En septiembre me voy a Asia con billete sólo de ida, con la idea recorrer, en principio, el Sudeste Asiático. Sin fecha de regreso, sin recorrido establecido, sin ninguna intención, sólo llevo un presupuesto cerrado, pero el dinero  se puede generar, así que no sé cuanto durará… ¿3 días?, ¿3 meses?, ¿3 años?, ¿30?

Tic- tac, tic- tac, tic- tac….

 

 

 

 

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